Demuestran el Origen Egipcio del Nombre de España y su Relación con la Atlantida

Autor:  Georgeos Díaz Montexano, Scientific Atlantology International Society (SAIS)

Uno de los más misteriosos papiros mágicos que fue creado en algún momento entre la visita de Solón a Egipto y los tiempos de Platón, demuestra de un modo más que claro y manifiesto como para entonces los egipcios orientaban sus planos, esquemas o mapas, hacia los cuatro puntos cardinales mirando hacia el Norte y de espaldas al Sur, quedando el Este a la mano derecha y el Oeste a la izquierda, como hacían (y aún hacemos) la mayoría de los europeos, y no de cara al Sur como se expone en todos los libros de textos de Egiptología.

Osiris está de pie, sobre el orbe o circulo de la tierra con el dios Geb (Tierra) en su interior. El mundo se halla sobre las nueve naciones del mundo, representadas por nueve arcos, los que a su vez representan simbólicamente las aguas del gran Océano y debajo de este una gran franja roja que representa las tierras rojas de los desiertos occidentales.

Osiris ha sido representado aquí de cara a la puerta o entrada Norte del mundo y de espaldas al Sur, quedando hacia su brazo derecho el Este y hacia el izquierdo el Oeste, que aquí vemos señalado en jeroglíficos en la parte superior del plano.

Encima de la cabeza de Osiris vemos el nombre de Nut (Diosa que representa el Cielo) y a su pies, junto a la Puerta del Este, Geb (dios que presenta la Tierra). En el ángulo del suroeste, a sus pies, por la parte de atrás, la Diosa Neftis y en el ángulo del Sureste, Isis, también a sus pies por la parte delantera que mira al norte. Por la misma parte delantera, mirando hacia el norte, arriba, en el ángulo noroeste, Horus, y en la parte trasera, a las espaldas de Osiris, ángulo del suroeste, Thot, dios de todas las escrituras, lenguas, ciencias y artes mágicas.

El jeroglífico de la Vida, el Anj, aparece justo hacia la parte noroeste, frente a Horus, lo que coincide con una de las denominaciones del Amenti o región occidental, Anje.t, “Región de la Vida o de los Vivientes”. (Pap. Salt 825. London).

Esta evidencia incuestionable, constituye un nuevo soporte a mis investigaciones, hipótesis y teoría sobre el origen egipcio del relato de la Atlántida que, en efecto, como corroboran varios autores antiguos, Solón recibió de fuentes egipcias. En el Tomo II de mi Epítome de la Atlántida Histórico Científica, dedicado por completo al estudio, traducción y análisis de numerosas fuentes egipcias (textos y mapas en papiros y pintados en paredes y techos de templos y tumbas) que evidencia una larga tradición que existía en Egipto desde mucho antes de la visita que Solón hizo a Sais entre el 590 y 580 A.C.

Estos numerosos textos , planos y mapas muestran a una importante isla situada en el inmenso mar azul verdoso, justo delante de un canal estrecho que se correspondería con el actual estrecho de Gibraltar (Columnas de Hércules).

Tal isla, en los más antiguos mapas iba acompañada del siguiente texto: “Ésta es el Gran Azul verdoso mar de la Isla de los Dioses donde los dioses pusieron las aguas frías y su longitud y amplitud no se dijo ni siquiera a Osiris”.

Dos mapas de la Isla de la Ciudad del Trono Acuático (IuSpania), representada en el gran mar azul verdoso y con su inicio justo en la misma boca de un canal estrecho (Columnas de Hércules) Dinastía XVIII.

En el mapa de arriba, debajo de la proa (parte que mira hacia el estrecho) se lee el nombre de la isla (jw) SpAn. t o Spanjw. t, (Iu)Spani o (Iu)Spaniu, “(Isla) de la Ciudad del Trono Acuático” o “Trono de El que Eleva (Schu/Atlas) de la Ciudad de Agua o Acuática”.

En el mapa de abajo, bajo la proa se lee: “La Isla/Colina de la Ciudad de Agua o Acuática”. El jeroglífico que representa una colina también era usado como isla, según sostiene Lesko y otros importantes egiptólogos. Esta islacolina o bien colina en una isla con una ciudad acuática, sin duda se corresponde con lo que Solón interpretó como una colina o monte de muy poca altura situada en una isla, que a su vez fue rodeada por tres fosos circulares inundados del agua del mar y conectada a su vez con la costa por un largo canal, o sea, la IslaAcrópolis de Atlantis.

Como en la mayoría de los mapas posteriores a la expulsión de los Hykso Minoicos, esta ciudad acuática o del trono acuático, aparece representada con una grada o altar (Trono) sobre una gran barca sagrada (La barca de Mehen, la Circundada y Laberíntica), y esta acrópolis acuática estaba conectada con la costa del mar por una largo canal, justo como se describe en el Critias para la Acrópolis de Atlantis.

Mientras que la misma isla presenta en su interior una gran barca sagrada con un trono acuático, conectado con el mar por un largo canal (como en Atlantis) y con títulos como “La Ciudad del Trono Acuático o de Agua” o “La Ciudad Acuática o de Agua del Trono de ‘El que Eleva o hace elevar hacia lo alto’ (un epíteto del dios Schu, el equivalente de Atlas o Atlante entre los griegos). Por lo que en la traducción que hizo Solón hacia el griego, según sus equivalencias y significados (como se afirma en el Critias 113) sería la Ciudad Acuática de Atlas, o sea, la Acrópolis de Atlantis, que además de ser una ciudad igualmente acuática, por estar rodeada de tres fosos circulares inundados de agua de mar, se hallaba conectada igualmente con la costa por un largo canal.

En esta “Isla de los Dioses” vivía los descendientes del dios egipcio Schu, el Atlas de los griegos, y justamente en griego, Solón usó la expresión Atlantis Nêsos para referirse a la legendaria isla situada en el frío océano occidental, y Atlantis Nêsos se traduce justamente como “Isla de la Descendencia de Atlas”.

Más que sorprendente resulta que en egipcio, “La Ciudad del Trono Acuático o de Agua” o “La Ciudad Acuática o de Agua del Trono de ‘El que Eleva o hace elevar hacia lo alto’ (un epíteto del dios Schu, el equivalente de Atlas o Atlante entre los griegos), se escribía en la mayoría de los mapas como jw SpAn. t ojw SpAnjw. t, que se pronunciaría aproximadamente como IuSpani o IuSpaniu, incluso como IuSpania.

Definitivamente estos mapas que remontan a más de 2000 años antes de Cristo, serían las evidencias más antiguas del nombre que los griegos registraron como Ispania y los romanos latinizaron como Hispania, del que deriva España. Cómo fue que pasó a la península ibérica el nombre de la metrópolis o capital de la Isla de los Dioses donde vivía la Descendencia de Schu (Osiris, Isis o Maat y Horus aparecen en los mapas dentro de la isla), es bastante sencillo de comprender.

Mi hipótesis es que cuando los primeros fenicios llegaron a las costas de Iberia, y traspasaron las Columnas de Hércules, como ya no existía la gran Isla de los Dioses de la “La Ciudad del Trono Acuático o de Agua” o “La Ciudad Acuática o de Agua del Trono de ‘El que Eleva o hace elevar hacia lo alto’, o sea, IuSpania, que ellos de seguro conocían por los mapas egipcios que ya en aquellos tiempos se editaba por centenares (como se ha estimado recientemente a juzgar por la gran cantidad de fragmentos conservados), y al creer que la península ibérica era una isla, tal como demuestra el mismo nombre de ISpania, donde I se corresponde con el fenicio ‘y, ‘isla’ (tradición egipcia y fenicia que heredaron los árabes al llamar a toda Iberia como Yazirat al Andalus, “Isla de Andalus”), pues creyeron que esta gran isla no podría ser otra que la misma IuSpani o IuSpania, Isla de los Dioses que en los mapas egipcios era nombrada como la Isla de la Ciudad del Trono Acuático o Ciudad Acuática del Trono de ‘El que Eleva o hace elevar hacia lo alto’ (Schu/Atlas).

Por otra parte, la asociación del mismo dios egipcio Schu con el titán Atlas de los griegos debió ser igualmente conocida por los antiguos autores árabes, pues al referirse al nombre de Iberia como la Isla de Andalos o Andalus (Yazirat al Andalus), algunos de los más autorizados y célebres autores islámicos afirmaban que este Andalos (en árabe clásico aparece escrito como Andlws o Addlws), era el mismo Atlas o Atlante, hijo de Japhet, el mismo que las tradiciones hebreas nombran como Tubal, hijo de Japhet o Jafet, y que afirman fue el primero que pobló la Iberia.

Así es como he descubierto el verdadero origen del nombre de España. Su origen más remoto no sería fenicio como se ha creído hasta hoy, sino egipcio. Los fenicios simplemente nombrarían a Iberia de acuerdo a las tradiciones y mapas egipcios donde se situaba y describía a la Gran Isla de los Dioses de IuSpania, justo ante la boca de las Columnas de Hércules (tal como se describe en el Critias), la península ibérica era la única gran isla que los egipcios pudieron corroborar que existía en ese punto del mundo, por lo que resultó obvio para ellos que se trataba de la misma gran Isla de los Dioses de IuSpania, y así fue como decidieron llamar a Iberia con el nombre egipcio de IuSpania, en fenicio: ‘yspny’ (ISpanya).

web http://www.Atlantida.be

Alejandro Vega Ossorio

Director técnico de Corporación Planetarios.

3 comentarios sobre “Demuestran el Origen Egipcio del Nombre de España y su Relación con la Atlantida

  • el agosto 12, 2018 a las 4:10 pm
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    Por favor, identifique con expresión del código de la lista de Gardiner cada uno de los cinco signos jeroglíficos junto a la proa que la barca que comenta. A continuación, translitérelos. Después, traduzca, porque lo que dice no tiene pies ni cabeza, menuda “demostración”

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