¿Existieron Arboles Colosales? Las leyendas detrás del Árbol de la Vida del Amazonas

De aquel majestuoso árbol quedó solamente el tronco, el cual permaneció entre los antepasados del hombre, para presentarse ante nosotros como el cerro de nombre Autana.

El cerro Autana, es un tepuy que se encuentra situado en el estado venezolano de Amazonas en Venezuela, cerca de la frontera colombiana. Forma parte del Escudo de Guayana.

El Monumento Natural Cerro Autana fue declarado el 12 de diciembre de 1978. Abarca una superficie de 30 has. Este cerro es una torre gigantesca, que se eleva 1.300 metros abruptamente desde una selva verde.

Cuenta la leyenda Piaroa, que el cerro Autana representa el árbol de la vida, que dio origen a todas las frutas, que le dan sustento a los hombres y a los animales. Es por lo tanto, una montaña sagrada en la cual ningún indio Piaroa acepta adentrarse.


Ustedes, los criollos, lo llaman Cerro Autana.
Del Árbol de la vida, sólo el tronco permanece.
Para nosotros, los piaroas, es el Kuaimayojo,
el tocón petrificado del Wahari-Kuawai,
a cuyo alrededor Mereya Anemei creó el universo:
los ríos y raudales, las montañas y la selva, los animales, la lluvia y el
espacio celeste.
Este es nuestro territorio de origen.
Esta es, para nosotros la tierra sagrada”.

La leyenda india dice que el mundo comienza cuando el Dios Wahari crea a los indios Piaroa. Para poblar y dar fertilidad a la tierra, Wahari corta el árbol de la vida, el Kuawai, para que éste derrame todos sus frutos sobre la tierra.

rodrigopicon.com.ve

Otra versión

Y es que la leyenda de este pueblo del estado Amazonas, cuenta que al principio de los tiempos, la especie humana como la conocemos actualmente, se encontraba viviendo en los cuerpos de sus antepasados animales, antes de transformarse en los hombres y mujeres que actualmente podemos admirar. Asimismo, estos animales vivían guiados por un Chamán, el cual era respetado y obedecido por la comunidad.
En vista de la escasez de frutos en la selva, el Chamán ordenó a todas las criaturas que derribaran el árbol de la vida para que pudiesen comer sus frutos y tener abundancia de especies. Fue así como entre una ardilla de gran apetito, y otros animales tales como un tucán de pico muy pronunciado y un pájaro carpintero, se dieron a la tarea de cortar el tronco del Caliebirri- Naé, para devorar la gran variedad de frutas que en él se encontraban.
Con información de: clubdelarboltalca.cl. Imagen inicial de: venezuela-trekkingtours.com.ve.
Fuente: http://www.venezuelacuriosa.com.ve/2016/01/las-leyendas-detras-del-gigante-arbol.html

Alejandro Vega Ossorio

Director técnico de Corporación Planetarios.

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