Editorial: Reflexión sobre la Controversia de las Vacunaciones (Inoculaciones)

Las quejas, demandas, críticas se están alzando en todo el planeta. Ya no sólo son legos los que se están protestando fuertemente, sino que también se alzan voces autorizadas de médicos, bioquímicos y científicos varios en contra de las vacunas modernas que, en muchos casos están resultando fuertemente tóxicas.

Los casos de autismo se multiplican; mujeres que mueren o quedan cuadripléjicas; bebes con “muerte súbita”; adultos que mueren de enfermedades colaterales por haberse inyectado vacunas que supuestamente los protegen de “tal cosa o tal otra”. se llega a barbaridades tales como campañas de vacunación contra la gripe, cuando es bien sabido que la gripe muta contínuamente y, que es imposible prever cómo será el año entrante… Y sin embargo, millones de personas corren a inocularse (vacunarse) cada año, sin siquiera evaluar riesgos.

Llegamos a situaciones tan ridículas como pensar seriamente si por ejemplo hacer vaporizaciones de eucalipto nos hará mal y luego nos inyectamos cualquier compuesto sin pensarlo.

Llegamos a situaciones tan increíbles que hay Calendarios de Vacunaciones de hasta 36 vacunas obligatorias por ley, en niñitos indefensos de 1  3 años, como en Argentina o Estados Unidos que no pueden oponerse y protestar contra tamaña brutalidad, que avasalla los Derechos Humanos de los Niños y a la gran mayoría de los adultos les parece “natural y correcto”

El sentido común debería dictar reglas tan elementales y simples como:

“Con un solo caso en el que una vacuna haga daño, uno no debería someter a algo tan preciado como es un hijo a tamaño riesgo”.
La Sabiduría popular, de siglos dice :
“Si el rio suena es señal que piedras trae”. Dejemos de hacernos los cientificistas y salvemos la vida de los niños.

Lo peor es que no es un caso aislado, son decenas de miles de casos que se van sumando con las distintas vacunas. Paremos esta barbaridad.

Personalmente, no necesito esperar a que un Laboratorio o Universidades o el Científico tal o cual, me confirme una sospecha para proteger a mis seres queridos. Ni un solo riesgo deberían correr los niños y, menos que menos, deberíamos esperar a que un conjunto de profesionales que trabajan para grandes corporaciones e industrias, que ni conocemos y a los que no les importamos más que comercialmente decidan si las vacunas son buenas o malas.

Autor: Editorial Noticias.planetarios

Alejandro Vega Ossorio

Director técnico de Corporación Planetarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *